Los ciudadanos de un pueblo al noroeste, en un lugar de sabána y algo caluroso, tenían algo especial en sus cenderos y en las esquinas de cada calle, contaban con pequeñas estatuillas de un zorro blanco mascando ferozmente un corazón humano… De la lejana América, un mexicano con un historial de explorador de los lugares más exóticos del mundo, se topó con este pueblo llamado Kizuna, y al notar la tan numerosa prescencia de estas estatuillas, se puso a investigar un poco sobre ellas, era de un porte alto, cabello café y una tez morena que siempre portaba un peculiar tatuaje en la mejilla derecha en forma de sol saliente.

Un día que se encontró con su guía, le preguntó el por qué de las estatuillas, pero no resivio ninguna respuesta que le aclarara su gran duda, entonces como era casual de él, se separo del pequeño grupo de personas que eran turistas, y se adentro a las sabánas con una paqueña daga de compañia, pero al pasar un buen rato caminando, se encontro con un zorro blanco de ojos negros, arriba de una roca mientras una cascada pasaba por detras de él, pero notó algo peculiar en ese zorro, al agacharse a tomar agua pudo observar como esta se pintaba de rojo al igual que su pelaje blanco de la parte del ocico, esto le extraño demasiado pero aún así se mantubo a distancia hasta que el zorro se marcho y pudo asercarse al agua donde bebió, pero sólo pudo observar algo rojizo debajo, y al recordar a las estatuillas penso que talvez sería un corazón, aunqué tambien penzo que podía ser alguna caza que realizo, entonces tomo unas cuantas fotos del lugar y regreso a su hotel.
Entonces al día siguiente, se encontró con unos pueblerinos, y les preguntó el por qué de las estatuillas, a lo que contestaron
-Ha… se refiere a Keno, no se lo tome a mal, pero no es bueno hablar de él
Esto le extraño demasiado, ya que en cada esquina había una pequeña estatuilla de él, pero antes de seguír preguntando solo le mencionarion que después de que una persona lo ve una vez, jamas dejara de verlo hasta que entre en la locura, Moctezuma, el turista, al oír talez palabras quedo algo impaciente, y después de que preguntó si alguien había sobrevivido a eso, los pueblerinos se dieron cuenta de que él ya lo había visto, pues su mirada se notaba desatenta y nerviosa al preguntar, entonces se marcharon sin siquiera despedirse, y aunque Moctezuma les habló, estos lo ignoraron como si estuviera muerto.
Ese día no pudo dejar de pensar, hasta que salió en busca de ayuda, pero toda la gente al verlo, lo miraba con pena y agonía… como sí su alma ya no le perteneciera, pero en l oque buscaba ayuda y socorro, donde quiera que volteaba a ver, detras de un árbol, entre las plantas… incluso dentro de su mente se encontraba unos ojos negros como la noche, con un ocico sangriento.
Así pasaron días, y su mente estabá tan distraída que había olvidado pagarle a su guía, ya no tenía voleto de regreso a América, no tenía ropa limpia,…era como si todo fuera a desapareser en su entorno y en su mente. El no poder estar siquiera tranquilo dentro de tu mente, es lo peor que puede ocurrirle a alguien lógico, lo hacia mirar a todos con pánico y miedo… Solo esperaba el momento en el que todo terminara, se sentía solo en la vida, y jamas pudo recuperarse de esa mirada tan atenta…
El cuerpo de Antonio Moctezuma Aguirre, fue encontrado entre las aguas de una cascada del pueblo Kizuna, aunque al pareser ya llevaba más de una semana muerto, seguía sangrado del pecho, en el cual le asía falta el corazón…
En un pueblo, lleno de miedo… sin aportarse un pequeño aliento de experanza, hace que la gente tenga un destino predestinado, si tan solo supiéra que ellos no tenían nada mejor que hacer más que seguír viviendo…