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Artículos etiquetados y‘Alma’

Carta a un loco

1 agosto 2011 5 comentarios

¿Por qué habría de importarte tanto? ¿No has aprendido? Absolutamente nada en este mundo está seguro. Y lo sabías entonces, lo sabes aún más ahora, y lo sabrás siempre. Está bien, está permitido y es importante que imagines cómo serían las cosas, que valores tus posibilidades, que sueñes con eso. Pero perdiste el tiempo. Concuerdo contigo, es difícil arriesgarse de esa forma, y más siendo como eres de inseguro, más sabiendo que el temor de perder estará siempre presente en todas tus acciones, hasta en las más sencillas.

¿Por qué habría de importarte tanto? Prácticamente, no perdiste algo. No era tuyo, no lo tenías, no podías decir que tu mano lo portaba en su palma, no podías afirmar que estaría ahí para ti cuando lo necesitases. Y aquí estás de nuevo, jugando al escritor dolido, al bohemio solitario, al músico incomprendido, al hombre destrozado.

Entiendo. Veo lo que te pasa. Tu memoria es muy frágil, no porque no pueda llevar toda esa carga que tiene y que aun así puedas agregar algo más, si no que es traicionera. Se quiebra con el simple pensamiento, con visualizar una imagen similar a otra que lleva guardada en su saco lleno de charlas, burlas, errores, estupideces. Actúa como si le hubieras pedido que reconociera la situación, como si su sistema de reconocimiento tuviera patrones grabados.

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Pensar…

25 octubre 2010 Deja un comentario

Lo único que pudo hacer era pensar y ver… su cuerpo no responde ahora y nunca más lo hara, solo ve el rostro de tristeza que muestra la gente que al detectar con la vista le trae momentos de recuerdos. Se mira un poco a si mismo y solo puede ver como esta teñido de rojo y es trasladado rapidamente a algun lugar, quiere preguntar que sucede… pero en su lugar le colocan una mascara en la boca y nariz… entonces intenta quitarsela pero no siente sus brazos.

Pasan las horas y después de dormir por unas horas se encuentra solo en una habitación recostado mirando asia el techo, intenta tomar un respiro profundo… pero algo no esta bien, siente algo en su garganta que respira por él, su nariz no huele… sus ojos se empiezan a nublar al soltar un llanto que solo su interior escucha.

Piensa que todo estara bien, que solo es una pesadilla y que al despertar de ella sera todo normal… así que cierra sus ojos y duerme.

Un día más pasa… abre de nuevo los ojos, se encuentra en la misma habitación que en aquel “sueño”, pero esta ves puede mirar gente a su alrededor… la cual llora y sufre mientras es retirada del lugar, no puede escuchar nada… solo ver como esos rostros tristes lo intenta abrazar inmobil, pero son retirados. Intenta hablar y no produce sonido… su mente no funciona bien y vuelbe a pensar que solo necesita despertar.

Despierta asustado esta vez… esta en su cama comoda, no la de aquel “sueño”… sale su madre por la entrada y sonriente le pide algo… pero aún no escucha nada, así que solo observa todo a su alrededor y puede recordar trofeos y posters que tiene dentro de esa habitación, observa y sujeta todo… pero por mas que los vea o sujete no puede sentirlos, es como sujetar aire. Aún cree que sueña… así que intenta dormir un poco y se recuesta en el suelo… hasta que duerme profundamente.

Las personas no entienden muchas veces lo traumante que es ver que de un momento a otro, al despertar ya no tengas un brazo… tu voz… o en este caso, tu todo. Así que muchas veces es mejor creer que despertaras… y tus sueños… se convierten en tu realidad.

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Sintonía

30 septiembre 2010 7 comentarios

El viento entra por la ventana. No puedes darte el lujo del aire acondicionado. Un pequeño ventilador apoya a la ventana en su intento de refrescar a esa habitación. Y lo necesitas. El calor no te permite pensar. Aunque en ese momento te beneficiarían más otras cosas, tú continúas con la idea de que el ventilador disipará los problemas en el aire que sopla. Agradeces que el calor no sea sofocado, que te permita al menos tener momentos de frescura que te da la oportunidad de aún tener un poco de cordura.

El agua se calienta en la estufa, en una pequeña olla que ha sido parte de tu vida desde aquel día que requeriste de un poco de café, un poco de energía, un poco de capacidad para resistir mejor los embates del día a día. Pero has cambiado tu bebida caliente, ahora prefieres el té, intentas relajar tus nervios, conservar la calma que crees te permitirá desarrollar ideas. –

-¿Será muy raro que yo caliente agua en este día?- te preguntas, oyendo el eco de tu propia voz en la soledad, contestándote únicamente el tic-tac del reloj. -A quién le importa- terminas por decirte, recalcándote a ti mismo la soledad en la que te encuentras.

Marca las cinco de la tarde el reloj y te das cuenta de todo el tiempo que ha pasado desde que decidiste que tenías que hacer algo nuevo. La radio encendida confirmaba el tiempo. La radio. “¿Prendí la radio?” piensas. No existe un recuerdo de eso en ti. Pero es la única explicación. Nadie más pudo prenderla. “¿Fantasmas? ¡Ridiculeces!” suena en tu mente.

El sillón está un poco hundido en medio.  Cualquiera podría notar dónde has estado. Pero no importa, tu único testigo es un saxofón. Tu único amigo, además de tu máquina de escribir. Lo tomas con las manos y lo colocas en posición. Parece surgir algo, así que apagas la radio.

-¿Será la canción que estaba escuchando?-te preguntas temeroso, no puedes soportar más plagios.

Comienzas a soplar…

“Algo me falta”, piensas, “la inspiración solía ser mi amiga. Las ideas salían por exceder la capacidad de mi mente de retenerlas. Necesito experiencias nuevas, quiero…”

A penas una nota y descubres que es inútil. La idea no fluyó hacía los dedos. Vuelves a concentrarte en tu té. Regresas a ese estado pasivo en el que has estado los últimos tiempos. Regresas a meditar, a repensar tu vida, regresas a aquella canción de Pink Floyd que te habla sobre el paso del tiempo por la vida. “Ya saldrá algo” dices para ti, sabiendo que bien puede ser una de las más grandes mentiras que te habrás dicho en toda tu vida, tu vida llevada al borde del desastre, decepciones que te han marcado, indecisiones, dudas, que se conjugan con los anhelos, los sueños, los ideales, en una especie de rara infusión agridulce, líquido amargo con un toque de azúcar, mezcla horrorosa de ilusión y decepción.

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Lluvia de noche.

4 agosto 2010 3 comentarios

Parece mentira, casi mentira. Tanto como un cuento de hadas de los que solo existen en los libros, o en la mente de un buen abuelo con el niño en su regazo, quien prepara una bonita historia para dormirle.

Parece mentira, casi mentira, de la manera en que la lluvia cae, llevando un ritmo mágico, gotas color agua con destellos de luz perdida que se llegue a reflejar. Parece mentira, casi mentira de la manera en que la lluvia cae, sincronizándose con los árboles y el viento, sonando una canción casi armónica. Parece casi mentira como es que el estruendo del rayo conozca el momento adecuado para entrar y hacer de la melodía algo imponente.

¿Acaso es mentira lo que mis ojos presencian?, ¿cómo puedo ser tan dichosa de admirar semejante maravilla?, tal vez deba correr y ocultarme por ahí en algún callejón, un rincón oscuro y taparme los ojos, pretender que no soy testigo de cosa alguna, pues es tan grandioso que no me llego a sentir digna, quizás es solo un regalo de dioses para dioses, ¿debería de ocultarme y no observar?.

Parece mentira, casi mentira, como un sueño raro que no llega a pesadilla, como algo irreal, creación de mi precoz mente.

¿cómo puede la naturaleza darle un regalo tan hermoso a los muros que arrancaron en algún momento de raíz parte de la vida?

Parece mentira, casi mentira, como al ver a los niños jugando una mañana soleada en los pequeños arroyos de agua que desembocan en las alcantarillas, los pequeños arroyos, huellas de una hermosa lluvia que aconteció la noche anterior, con barquitos de papel hechos por las madres.

Parece mentira que el milagro tenga duración mayor a un minuto, con apariencia de alcanzar la noche entera.

Relleno

10 julio 2010 11 comentarios

Hoy (ayer) el atardecer es nublaEl atardecer nublado...do. Por alguna extraña razón, repentinamente siento que extraño ver el Sol en su camino hacía iluminar el otro lado del mundo.

Las nubes de lluvia cubrían al Sol, lo escondían como si nadie mereciera verlo. Yo miraba hacia el cielo, buscando aunque sea un escurridizo rayo de Sol, un pequeño resplandor que corrió entre las nubes grises, que lucían tristes allá, solas en el cielo inmenso.

Repentinamente, siento agua en la cabeza. Pero nada caía frente a mí. Pensé mal y creí que pudo haber sido un pájaro cantor, pero di gracias al Ser Supremo porque la lluvia ya había comenzado.

Continué mi camino tranquilamente mientras todos los histéricos corrían en busca de un techo que protegiera sus débiles organismos de la bendición que caía a nosotros. Olvidé mi pensamiento anterior sobre el Sol y simplemente me detuve a mirar a mi alrededor. Todo lucía tan bello.  Suspiré y seguí caminando, debajo de la lluvia que parecía interminable.

(Les dije que era relleno…)

Verde Mágia.

29 junio 2010 6 comentarios

Me estaba tragando el llanto, sentía que si hacia ruido alguien me podía escuchar, podría ser asesinada. Tenía frío y aunque me viera sola, me sentía observada.

Los árboles estaban tan altos que parecía casi un sueño, todo era verde. Miraba a mis alrededores aterrada, sin querer mirar en realidad, me preguntaba una y otra vez en dónde estaba y no podía entender.

Mis ropas estaban sucias, enlodadas, al parecer había caído una fuerte tormenta antes de que despertara de ese extraño transe, mis uñas tenían mugre y yo simplemente seguía sin entender, luego por fin escuche algo. Parecía un búho a lo lejos, empezó a oscurecer. Sentí miedo, más del que ya sentía antes.

Entonces ahora si rompí en llanto, no me pude contener, luego, unas pisadas entre los charcos que cubrían la tierra, parecían acercarse hacia mi. No sabía que hacer, estaba petrificada.

Eso, que se acercaba hacia mi, se detuvo entre los árboles de manera que yo no pudiera verlo pero él si a mi.

Agache la cabeza, cerré los ojos con fuerza, apreté los puños y susurré para mí –no, por favor, no lo hagas, no lo hagas, no lo hagas-, luego abrí los ojos como si algo me hubiera obligado a hacerlo, se reflejaba en ellos el verdadero terror, un hombre (si pudiera llamarle así), con aspecto de payaso, el doble de alto que yo, con una mirada maléfica, intimidante y con una sonrisa siniestra, cargando a un diminuto ser que parecía una mujer con alas en una jaula.

Me quedé estática, no me moví de la posición en la que estaba desde un principio, lo único que cambió fueron mis ojos abiertos, negados a parpadear aunque fuera por un segundo, y era un silencio total a mi alrededor, probablemente lo único que se pudo haber escuchado en aquel bosque raro, sería mi corazón con ritmo de pánico resguardado. Imaginé que mientras latía, ese ser horripilante lo saboreaba, pensé que quería sacármelo de golpe con sus garras para devorarle aún con vida.

Gloria eterna… Soborno de Dioses

22 marzo 2010 4 comentarios

No… no es necesario el habla, no es necesario el tratar. No solo intentes, deja de parlotear sobre lo que piensas lograr… de ello se encarga el aire de eliminar. Puedes tardar años en planear un momento, que en ménos de un segundo este se elimina ante el reinado entero. Coge tus armas, tus garras…tus áctas. Mira seriamente a lo negativo, mientras caminas por un sendero sin fin.

Charla con el aire… no necesítas de mas, columpiate en tu imaginación, aunque estes sólo en el universo ella nunca te abandonara… tu compañero prohibido… tu alma siniestra. La encarnación del muerto, o la peste del mar… Cajas de cereales sin un vacio… Nunca terminaras de comer ni de hablar en un día. No te soportes a ti mismo, solamente ignórate…

Se tu mismo, aunque la ley lo prohiba, y los demas lo reprochen, al final del curso de la vida, lo que siempre y por siempre estará imprecnado a tí, sera tu ser… Tu escencia, tus ojos… tu pensamiento…

No digas mas… El daño ya esta hecho

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