This night has opened my eyes
¿Cómo puede ocurrir tanto en tan poco tiempo? Hoy fue un mal día en general. Nada me salió como esperaba. Desperté tarde. No hice la tarea que debí entregar por hacer la que no revisaron. Gasté tiempo valioso que pude haber aprovechado junto a mi cariño, esperando a alguien que nunca llegó. Hice más de una hora de camino en una ruta que se hace en la mitad del tiempo, y eso fue solo la primer parte de mi día.
Hoy fue un día de lo más extraño ¿Es que siempre debo recibir a diciembre con malos ratos? Pero a pesar de todo fue un día demasiado productivo. Demasiado. Hubo risas, fotos, caminatas, más caminatas, llantas ponchadas, estrés con el tráfico, llanto, estupideces, cariño, Aspirina, falta de Aspirina. No sé si odiar el día de hoy o agradecerle por todo lo ocurrido. Bueno, Tal vez no por todo.
En mi opinión, días como estos son necearios para el crecimiento, no biológico, sino de madurez. Pero ¿quién pidió madurez?, que yo no la quiero así. Es necesario desarrollarse y conocerse a sí mismo sus propios límites. No, no quiero hacerlo, si vuelve a ser igual, no quiero hacerlo, me dañé mucho, dañé a la persona más importante para mí aparte de mí mismo y no me gustó nada.
A pesar de eso puedo agradecerle a este día por ayudarme a conocer más sobre mí, sobre Ella y sobre lo nuestro. Muchas cosas no me gustaron, pero son pequeños ripios que ayudan a perfeccionar el molde. Más valen los ripios que terminar con todo lleno de cera. (Ok, de vuelta a la normalidad, creando metáforas difíciles de entender, de explicar y de reir).
Debo hacer incapié en la última parte del día, donde todo llegó a pender de un hilo, pero pudimos solucionarlo y aprendí grandísimas lecciones. A veces necesito pensar menos y otras necesito pensar (a secas, pensar). Meditar, he olvidado hacer eso.