¿Queja? ¿O un simple clamor en la eternidad?
¡Qué de mi vida! El tiempo pasa, pero nada parece suceder. Parece como si sólo para mí, todo estuviera detenido. Miro a través de la ventana y la calma de ahí abajo me abruma, el pasar indiferente de la gente, me hace pensar de la rutina que arruina el alma.
Y recuerdo sus ojos mirando de frente a los míos, su sonrisa siempre presente en su fino rostro cuando estaba conmigo. La mía también aparecía, cruzábamos la mirada y reíamos como dos idiotas. Y nada parece mejorar.
¿Volverás a mí? Quién sabe. Temo que no. Parece absurdo que pase. Las lágrimas se agolpan detrás de mis ojos, imploran salir. La respiración sube su velocidad. El inhalar y exhalar parecen el mismo movimiento. La garganta arde y el alma sólo calla con el pensamiento de ella.
El espíritu implora su regreso, ella junto a mí. Pero, ¿qué puedo hacer? Una sonrisa sale para tranquilizar, el recuerdo la provoca, el recuerdo de las charlas interminables, de las risas espontáneas, de los abrazos cálidos como el primer claro matinal, esos besos con sabor a…al mejor del mundo, que su recuerdo sólo amarga el hoci… la boca.
¿Y regresará? Quién sabe, suena como algo tan lejano que ni lo puedo imaginar. Y saber que estuvo conmigo, que el amor era un nexo irrompible (parecía) (vimos que no). Y sólo quiero saber qué piensa ella, si piensa de mí, si tan siquiera tiene idea de lo que la he extrañado estos…tiempo, que he extrañado cómo crecíamos los dos por la acción de uno sobre el otro…
Además, ningún amor se asoma a la puerta de mi corazón para ver qué hay ahí, nadie parece llegar.
¡Qué de mi vida!
![veodow[1]](http://lamentoalaignorancia.files.wordpress.com/2009/11/veodow1.gif?w=300&h=124)